vecerías, pero a la vez son de muy buena calidad. Cada 15 días cambia la oferta gastronómica del lugar ya que cuenta con un foodtruck rotativo. En este caso probé un wrap de portobello, riquísimo y super llenador. El relleno consistía en lechuga, zanahoria, tomate, champiñones y obvio portobello. Mientras estaba comiendo esta delicia vi pasar un wrap casi can gigante como el que comí pero relleno de Nutella, mi intención era pedirlo como postre pero la verdad es que uno queda pipón pipón. Una cosa que llamo la atención es que ofrecen crepes con los mismos rellenos pero apto celíacos, un buen dato a tener en cuenta. Por otro lado, en esta cervecería no todo es comida y bebida, también se realizan charlas sobre preparación o información general de la industria cervecera, también a veces se realizan catas de las mismas.
En definitiva, me encantó todos lo que ofrecen y volvería a ir con más gente para poder probar otras cervezas, otras comidas y por que no, aprender mas del mundo cervecero.
