Es una joyita, una genialidad en el barrio de Almagro. El lugar es muy lindo ya que fue restaurado y también es centro cultural, la comida es muy rica y abundante y tiene esa mixtura ente bodegón y restaurante ya que sus platos son clásicos con un agregado de distinción. El plato que se ve en la foto es una hamburguesa de carne con queso brie ($360) y papas rústicas fritas. Como se puede ver es super llenador, el pan es rico pero chico y las papas.... que decir, siempre que sean papas fritas serán bienvenidas. Mientras que esperaba, y aprovechando que estaba sentada con vista a la cocina vi pasar otros platos y se veían todos super abundantes. El menú consiste en pastas, milanesas, hamburguesas (también vegetarianas) ensaladas que se veían enormes y super ricas. Para colmo, tienen cervezas artesanales nacionales e importadas y también unos postres super tentadores 😋.
La atención fue genial, aceptan débito y efectivo y que más decir, si buscar comer bien pero con una vuelta de rosca este es tu lugar, yo seguro volveré.
Disculpen las fotos fuera de foco, es que se me mojó el celular el día de la tormenta.