Una Canción Coreana


Pasar desapercibidos y mimetizarse con el entorno no siempre se la mejor opción para sobrevivir. Abriendo al reseña con esto dicho quiero lograr que ustedes lectores comprendan el punto al que quiero llegar. Sin mas vueltas hoy los llevamos a Una Canción Coreana ubicada en el barrio de Flores. Esta parte del barrio se destacó por albergar a una creciente comunidad coreana allá por la década del 60. Rica en cultura, pintoresca por su música y su gastronomía ofrecían al barrio una salida atípica llena de opciones... en la década del 90 esto llegó a su clímax para luego detener su crecimiento. Pero todo esto dejó una marca que con el pasar del tiempo se va a ir borrando (lastimosamente). Quizás será porque priorizan poner talleres y galpones debido al crecimiento demográfico de la zona, poniendo en primer lugar la mano de obra en lugar de los servicios como emblema del desarrollo. Lo que alguna vez fue un galardonado restaurante donde destacaba cual pavo real de sus pares, hoy es uno más del montón ( recuerdo en el 2003 era joven y salía  a comer bastante por esta zona y estaba lleno de opciones... hoy es otra cosa). Lo importante es que la comida esta muy bien, no decepciona, si me preguntas "vale lo que estoy pagando?" mi opinión es que de este lado hay alma de gordo y disfruté de cada bocado. Hay mejores lugares por el mismo precio?... Seguro, pero en este caso me limito a contarte sobre este, ya veremos los demás.

No pienso meterme con los nombres de la comida pero a grandes rasgos pedimos: unas empanaditas rellenas de cerdo de entrada (las trajeron a la mitad del morfi 😔 ). También una porción de cerdo (porción es poco, era enorme!) acompañado con akusay, kimchi picante con nabo y calamar, una sopa de repollos y tapa de asado. Todo increíblemente sabroso y con cierta dedicación. Los procesos de cocción son largos y por consiguiente se logra una combinación y concentración de sabores muy copados. 

En resumen, el lugar muy bien, por el barrio es mejor ir algún día al mediodía si no sos de la zona, lamentablemente. Si llegas a ir, no te vas a decepcionar, aunque para nosotres que hemos visitado este lugar muchas veces, podemos decir por comparación que ha perdido la magia de antaño.